La importancia de poner a punto el coche tras las vacaciones de verano
- 3 de septiembre de 2025
Realizar una revisión a la vuelta de las vacaciones es fundamental para garantizar la seguridad y mantener el coche en perfecto estado. ¡Ya sabes que más vale prevenir que curar!
El final de las vacaciones no solo significa volver al trabajo o a los estudios. También es el momento ideal para dedicarle atención a nuestro coche. Durante el verano, los vehículos se enfrentan a condiciones que favorecen el desgaste: altas temperaturas, exposición constante al sol, aire cargado de salitre y arena. Todo ello puede afectar a la seguridad y al correcto funcionamiento del automóvil, por lo que conviene realizar una revisión completa a la vuelta. La prevención es clave siempre, pero especialmente importante en el auto para potenciar la seguridad y evitar costes innecesarios. Por eso desde Invarat te aconsejamos prestar atención a algunos detalles.
El efecto de la playa en el vehículo
A los coches no les sienta bien el mar. El ambiente salino y húmedo acelera la corrosión en piezas metálicas como chasis, frenos o amortiguadores. Además, la arena arrastrada por el viento actúa como una lija microscópica que daña tanto la pintura como otras superficies.
Aparcar bajo el sol intenso, ¿te suena? Si se te ha pasado ventilar antes de arrancar abriendo las puertas, recuerda que los elementos de goma, como juntas y aislamientos, pierden elasticidad, mientras que el interior del coche se recalienta en exceso. Ahora que has vuelto a aparcar en sombra, echa un vistazo por si se han producido daños.
El motor y el sistema de refrigeración
El motor es el componente que más sufre con las olas de calor. Los radiadores y sistemas de refrigeración deben trabajar más de lo habitual para mantener la temperatura adecuada. Por ello, es recomendable comprobar el nivel del líquido refrigerante y revisar los manguitos, que tienden a degradarse con el calor y el salitre.
Conviene recordar que el refrigerante con glicol debe sustituirse cada dos años o 40.000 km, mientras que los de base orgánica se cambian cada cinco años o 80.000 km. Una fuga o un fallo en este sistema puede convertirse en una avería grave en carretera. Desde Invarat, nuestro equipo de peritos especializados insiste en la importancia de un mantenimiento periódico y de prevención.

Frenos, neumáticos y seguridad
El sistema de frenos también se ve afectado en verano. El calor, unido a la fricción propia de la conducción, provoca que pastillas y discos se calienten en exceso, lo que reduce su efectividad. Un simple chequeo del estado de los latiguillos y discos puede marcar la diferencia en situaciones de emergencia.
Los neumáticos, por su parte, alcanzan temperaturas elevadas al rodar durante largos trayectos sobre asfalto caliente. Esto modifica la presión y el contacto con la carretera. Una presión inadecuada no solo incrementa el riesgo de reventón, sino que también aumenta el consumo de combustible. Verificarlos regularmente es una práctica sencilla y muy recomendable para la prevención de accidentes.
El sistema eléctrico y la batería
El calor también repercute en el sistema eléctrico. La batería trabaja de forma óptima a unos 25 grados, una cifra difícil de mantener durante el verano. Si notas dificultad al arrancar o luces con menor intensidad, puede que la batería esté resentida. Además, en ambientes marinos los bornes pueden oxidarse, lo que limita su rendimiento.
Con un voltímetro se puede comprobar fácilmente su estado: una lectura entre 12,6 y 12,2 voltios indica buen funcionamiento, mientras que valores por debajo de 12,2 señalan desgaste. Si con el motor en marcha no supera los 10 voltios, la batería necesita ser reemplazada.
Invarat, aliado en la prevención
La prevención en el mantenimiento del vehículo tras las vacaciones de verano encuentra un aliado clave en Invarat. Gracias a nuestra experiencia en peritaciones y análisis detallados, podemos identificar posibles problemas antes de que se conviertan en averías, aportando seguridad y tranquilidad al conductor. Contar con nuestro conocimiento especializado es una manera práctica de garantizar que el coche se mantenga en condiciones óptimas y se reduzcan riesgos en carretera.





